Aprendizaje del inglés: una asignatura muy difícil para mi - Llámame Rouss

Aprendizaje del inglés: una asignatura muy difícil para mi

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Siempre me ha costado mucho estudiar inglés. La verdad: no entendía la gramática.

La base de mi problema, quizás estaba en la categorización gramatical, ya que no había consolidado la base en español, mi lengua natal, pues la sintaxis nunca fue mi fuerte, ni tuve profesores que me explicaran mis “repetitivas dudas”.

Cada vez que preguntaba, se echaban las manos a la cabeza, o me hacían un comentario delante de todos mis compañeros, tipo: “ya lo he explicado varias veces” o un sutil “apúntate a clases particulares”, o con una ridiculización como un “que pasa, que ¿eres tonta?”.

Durante muchos años de escolarización, estuve estudiando inglés primaria, secundaria, bachillerato, incluso en la universidad, yendo a diferentes tipos de academias para complementarlo con los contenidos estudiados en clase, pero seguía sin entender los tiempos verbales, los condicionales, y en general todo: me sentía PERDIDA.

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Por otro lado, no sabía pronunciar. Me daba mucha vergüenza hacerlo porque creía que se podrían reír de mí al hacerlo mal, (aunque menos mal, siempre tuve muy poco sentido del ridículo y una buena autoestima, por lo que a nivel emocional, no me influyó.

Aunque, ahora que lo pienso…¡nunca me enseñaron los fonemas del inglés ni cómo debía pronunciar cada sonido! Es más, mis profesores hablaban en español o spanglish. Entonces ¿por qué vergüenza ? Era algo que ni me habían enseñado. ¿Tenía yo que saberlo? ¿Y si se me daba mal inglés, pero quería aprenderlo, debía seguir sin preguntar?

Mi carácter hizo qué en muchas ocasiones fuese capaz de preguntar una dos y las veces que hicieron falta hasta el punto en el cual me dijo una profesora una vez “Rocío ni lo intentes, nunca serás profesora de inglés”. Ella, conocía muy bien mi vocación, y quiso hundirme, así, sin más.

Recuerdo ese día perfectamente me desmotivó por completo aquella “profesora”. Por suerte, tuve la suerte de contar con una familia que siempre me apoyó emocional, académica y económicamente y me brindó la oportunidad de tener mis clases de refuerzo y todas las academias necesarias. ¡AÚN ASÍ, NECESITÉ IRME AL EXTRANJERO! Era capaz de entender, y soltar frases o palabras pero no tenía fluidez alguna.

A los 21 años, cuando salí de la universidad, me di cuenta de que no me contrataban en ningún colegio. ¡TÍTULO DE CARRERA EN MANO, CON TRIPLE ESPECIALIZACIÓN SEÑORES! Pero estuve trabajando en los almacenes de Decathlon, cargando cajas que pesaban más que yo. ¿Es este el futuro que me espera? ¿Me quedaré aquí? ¿no seré profesora de verdad tal y como me dijo aquella “profesora”?Mi respuesta fue un rotundo, NO.

Reuní las fuerzas necesarias para empezar de 0, superar mi miedo a salir sola, hacer mis maletas y marcharme a Reino Unido, concretamente a Liverpool (LOVERPOOL PARA MI) en busca de una academia y un trabajo para poder seguir estudiando inglés y por fin alcanzar mi meta: entenderlo y poder usarlo en mi vida cotidiana.

¡Conocí a gente de todo el mundo! Allí, el inglés SÍ TENÍA UN SENTIDO.

Al principio recuerdo que me inventaba las palabras y gesticulaba mucho, dejándome en España la vergüenza (como suelo decir a mis alumnos, “¡quien tiene vergüenza ni come ni almuerza!”) Añadía “-ation” a todas las palabras que no me sabía. Ejemplo: Ventana = ventanation (debería haber sabido que era Window, pero bueno, ¡ahora ya lo sé! Le echaba “morro” a la vida y mientras por supuesto seguía estudiando MUCHO.

Trabajé como Camp Coach en Isle of Wight. ¡Qué locura! ¡la única española! Todos mis compañeros eran ingleses de todo el reino unido así como canadienses (cada uno con su acento característico). Fueron meses desesperantes.

Recuerdo como, a las 7:00 de la mañana los jefes nos daban las instrucciones para aquel día y no me enteraba de ¡APENAS NADA! ¡Qué rápido hablaba! ¡Y qué acento más raro tenía! Digno de un listening chungo de los exámenes de Cambridge.

Alguno de los compañeros, se reían y se iban a hacer sus sesiones viendo cómo la españolita tenia cara de Pocker. Sin embargo,me ayudaron y me lo explicaban más despacio. I got it!!!
No me avergüenzo de contar esto porque es parte del aprendizaje. No se nace sabiendo y lo importante es seguir intentándolo y no perder la humildad una vez lo logras, ni tener vergüenza de contar que no sabía inglés.

Después de mi experiencia, en Inglaterra, decidí vivir en Malta, donde, al ser una colonia inglesa aparte del maltés, se hablaba mayoritariamente en inglés. Fue allí donde me preparé mi examen para el Advance Certificate por Cambridge. (Uno de los exámenes más difícil, sin duda de todos los que he hecho, muy estratégico y en el cuál puedes fallar aún sabiendo todo el inglés del mundo).

¡Con esto será suficiente! Pensaba. Para mi asombro, cuando llegue a España, no me contestaba ni un colegio concertado ni privado, puesto que me decían que no tenía experiencia. “¿Si no me la dais, si no me das esa oportunidad como conseguir experiencia”? Dije en una de mis entrevistas.

Frustradísima y harta, llegué a casa, subí directa a mi habitación y me metí en el ordenador. Traduje mi CV al inglés y lo por medio de una aplicación a todos los países del mundo. Si, a todos.

La suerte está echada. Tenía claro que si hacía falta, me iría a la otra punta del mundo, con tal de que alguien, me brindara esa necesitada y ansiada oportunidad de trabajo como profesora, y así volver con la experiencia debajo de mi brazo.

A los pocos días me llamaron. Destino: China. ¿China? ¿Te fuiste? ¿tú sóla? ¿Qué? ¿China?. ¡SI! Había vivido sola en Inglaterra y Malta, y viajado por muchos países, tanto sola como con amigos, pero claro, no era lo mismo que irme al gran continente chino, a la otra punta del mundo y yo sola.

Durante meses sopesé y denegué diferentes oportunidades de trabajo allí, (puesto que muchas de ellas eran bajo unas condiciones horribles que no estaba dispuesta a aceptar). Por fin me llegó una que parecía que sí que se acomodaba lo que yo buscaba, y tras leerlo muy detenidamente, firmé el contrato. Lo siguiente serían meses de burocracia papeles, documentos firmas para lograr el visado que me permitiría trabajar en la China durante un año como profesora.

Recuerdo decir a mi madre: “mamá, me iré y volveré con mi experiencia. Ser profesora es mi sueño y lo voy a cumplir: “espero que me apoyes porque si no lo haces, también me iré” (menos mal que mi madre lo entendió y me ayudó en absolutamente todo).

Y bueno amigos, mi estancia en la China fue bastante difícil, incluso abrí un blog dónde contaba mis aventuras, costumbres, chinas y vida allí por si os da curiosidad os dejo el link se llama “viaja con Isa”.

Desde que volví de China nunca me faltó trabajo. Nadie me paró.

Empecé trabajando en campamentos bilingües, academias de inglés, entre ellas KidsandUs, Advance Academy, EducaChild, Clapeducation, e incluso como recepcionista en hoteles (TODO GRACIAS AL INGLÉS).

Y bueno amigos, después de toda esta larga historia, puedo decir a día de hoy, soy profesora de inglés en educación primaria, y he trabajado en varios colegios en España como tutora, especialista en Pedagogía terapéutica así como en el departamento de inglés para toda la etapa. Y … ¡SI!, me siento muy orgullosa de haberlo logrado.

“Cuantas más piedras pongan en mi camino más grande será mi castillo”.

Si me pongo a contar, no acabo , quizá para una próxima entrada, os cuente experiencias vividas en el extranjero. ¿Os apetecería?

Viajar, conocer diferentes maneras de enseñar, alumnos/as de nacionalidades y costumbres tan diversas, me ayudó a tener la habilidad de entender que cada alumno tiene una manera de aprender una manera de escuchar, razonar, entender. Una manera de procesar: la misma información, pueden entenderla de diferentes modos.

Es por ello, que somos nosotros los docentes, quienes debemos ser lo suficientemente empáticos y determinar qué técnica utilizar con cada alumno/a.

Al no sentirme identificada con el Sistema Educativo en el que vivimos, y tras haberlo visto en otros sitios y ser tan distinto, ofrezco en mis clases online, una metodología diferente en la que mi único objetivo es que tus hijos aprendan el inglés que yo necesité aprender y nadie me dió en España.

Te animo a que le eches un vistazo a mi proyecto Rouss Academy.

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